Qué le pasa a la piel después del sol
Después de una jornada de sol, la piel pierde agua, puede quedar tirante y con sensación de calor, aunque se haya usado protector. El after sun está pensado para ese momento: refresca, calma la sensación de calor e hidrata.
Conviene tener claro su límite. El after sun no repara el daño que la radiación ultravioleta produce en las células de la piel y no reemplaza al protector solar. La mejor forma de cuidar la piel sigue siendo evitar la quemadura.
Ingredientes frecuentes
Aloe vera
Es el ingrediente más común en los geles post solares. Aporta frescura e hidratación ligera.
Hidratantes
Glicerina, pantenol y otros activos ayudan a retener agua en la piel.
Activos calmantes
Algunas fórmulas suman ingredientes para la piel sensible o agua termal.
Cómo elegir
- Para refrescar rápido: gel con aloe vera, de absorción rápida.
- Piel seca: emulsión o loción hidratante.
- Piel sensible: fórmulas sin perfume ni alcohol.
- Uso familiar: envases grandes, de 300 ml o más, o con válvula dosificadora.
Cómo usarlo
- Bañate con agua tibia, no muy caliente, para sacar sal, cloro y arena.
- Secá la piel sin frotar.
- Aplicá el after sun en cantidad generosa en todas las zonas expuestas.
- Repetí las veces que haga falta, también al día siguiente.
- Tomá agua para compensar la pérdida de líquido.
Si te quemaste
- Evitá el sol hasta que la piel se recupere.
- Aplicá compresas frescas y un gel post solar sin perfume.
- No revientes las ampollas.
- Usá ropa holgada de algodón.
- Si la quemadura es extensa, tiene ampollas o aparecen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza o malestar, consultá con un médico. En bebés y niños, consultá siempre con el pediatra.
Precauciones
- No apliques sobre heridas abiertas ni piel con ampollas rotas.
- Si tenés alergia a algún componente, revisá la lista de ingredientes.
- Suspendé el uso si aparece irritación.
- El after sun no reemplaza al protector solar: al día siguiente, protegé de nuevo la piel antes de salir.
La información de esta guía es general y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.