Por qué los niños necesitan un cuidado especial
La piel de bebés y niños es más fina y produce menos melanina, el pigmento que ayuda a defenderse del sol. Las quemaduras solares en la infancia se asocian a un mayor riesgo de cáncer de piel en la adultez. Por eso la protección temprana es una de las medidas de salud más simples y efectivas.
En Uruguay el índice UV de verano llega a niveles muy altos o extremos. La recomendación general es que los niños eviten el sol directo entre las 10 y las 16 horas y que jueguen a la sombra en esas horas.
La protección empieza antes del protector
- Sombra: sombrilla, árboles o carpa.
- Ropa: remeras con manga, idealmente con protección UV, y trajes de baño que cubran más.
- Sombrero o gorro con ala que proteja cara, orejas y nuca.
- Lentes de sol adecuados para niños.
- Agua: ofrecé líquido seguido para evitar la deshidratación.
El protector cubre lo que queda expuesto: cara, orejas, manos, piernas y pies.
Bebés menores de 6 meses
No se recomienda exponerlos al sol directo. Mantenelos a la sombra, con ropa liviana que cubra brazos y piernas, y gorro. Antes de aplicarles cualquier producto, consultá con el pediatra.
Cómo elegir un protector para niños
- FPS 50 o 50+, con protección UVA.
- Resistente al agua, para playa y piscina.
- Formulado para piel infantil o sensible, idealmente sin perfume.
- Filtros minerales si la piel es muy sensible o reactiva.
- Formato: crema o leche para la primera aplicación, spray o stick para reaplicar.
Cómo aplicarlo
- Aplicá 15 a 30 minutos antes de salir.
- Usá cantidad generosa y no te olvides de orejas, nuca, empeines y dorso de las manos.
- Para la cara, poné el producto en tu mano y aplicalo con cuidado, evitando los ojos.
- Reaplicá cada dos horas y cada vez que salga del agua.
- Probá el producto primero en una zona chica si tu hijo tiene piel sensible o dermatitis.
Precauciones
- Bebés menores de 6 meses: sin sol directo y consulta con el pediatra antes de usar protector.
- Si aparece enrojecimiento, picazón o sarpullido después de aplicar, suspendé el uso y consultá.
- Guardá los protectores fuera del alcance de los niños.
- Ante una quemadura con ampollas, fiebre o malestar, consultá con el pediatra.
La información de esta guía es general y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.