Protección solar

Encontrá protector solar facial y corporal, opciones para niños y productos after sun para después del sol. Compará formatos, texturas y factor de protección para elegir los productos de tu rutina.

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Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan sobre protección solar

¿Qué FPS conviene usar?

Para el día a día en la ciudad, un FPS 30 bien aplicado suele alcanzar. Para playa, piscina, deporte al aire libre o piel muy clara, elegí FPS 50 o 50+. Más importante que el número es poner la cantidad correcta y reaplicar.

¿Qué significa UVA y UVB?

Los rayos UVB son los principales responsables de la quemadura. Los UVA penetran más profundo y se asocian al envejecimiento de la piel y a las manchas. El FPS mide sobre todo la protección UVB, por eso conviene que el envase indique también protección UVA.

¿Cuánto protector hay que ponerse?

El FPS del envase se calcula con 2 mg de producto por centímetro cuadrado de piel. En la práctica es cerca de una cucharadita para cara y cuello, y unas seis a ocho cucharaditas para el cuerpo de un adulto. La mayoría de las personas usa menos de la mitad.

¿Cada cuánto hay que reaplicar?

Cada dos horas de exposición y siempre después de bañarte, transpirar mucho o secarte con toalla, aunque el producto diga que es resistente al agua.

¿Qué diferencia hay entre filtro físico y químico?

Los filtros minerales o físicos, como el óxido de zinc y el dióxido de titanio, reflejan y dispersan la radiación. Los filtros orgánicos, llamados químicos, la absorben. Hoy la mayoría de los protectores combina varios filtros. Los minerales suelen elegirse para pieles muy sensibles y para niños.

¿Hace falta protector en días nublados o en invierno?

Sí. Las nubes dejan pasar buena parte de la radiación UV. En Uruguay el índice UV es alto incluso en días frescos de primavera, y en verano llega a valores muy altos o extremos.

¿Se puede usar el protector del año pasado?

Revisá la fecha de vencimiento y el símbolo del frasco abierto, que indica cuántos meses dura una vez abierto. Si cambió el color, el olor o la textura, o estuvo mucho tiempo al sol, es mejor reemplazarlo.

Guía Naturalie

Por qué el protector solar es parte del cuidado diario

La radiación ultravioleta del sol es la principal causa externa de quemaduras, manchas y envejecimiento prematuro de la piel, y es un factor de riesgo reconocido para el cáncer de piel. El protector solar no reemplaza la sombra, la ropa ni el sombrero, pero es la herramienta que cubre lo que queda expuesto.

En Uruguay el índice UV de verano suele estar en niveles muy altos o extremos, sobre todo en las horas centrales del día. Por eso la recomendación general es evitar la exposición directa entre las 10 y las 16 horas y usar protector todos los días, no solo en la playa.

Cómo leer la etiqueta

FPS

El factor de protección solar indica cuánto protege frente a los rayos UVB. Un FPS 30 filtra cerca del 97 % de los UVB y un FPS 50, alrededor del 98 %. La diferencia parece chica, pero en piel clara o exposición larga suma.

Protección UVA

Buscá la indicación UVA en el envase, a veces dentro de un círculo, o la mención de amplio espectro. Esto asegura que el producto protege también de la radiación que más mancha y envejece la piel.

Resistente al agua

Significa que mantiene parte de su protección después de un tiempo en el agua. No significa que no haga falta reaplicar al salir.

Cómo elegir según tu piel y tu plan

  • Piel grasa o con tendencia acneica: texturas fluidas, gel o toque seco, que digan no comedogénico.
  • Piel seca o madura: cremas o fluidos con activos hidratantes.
  • Piel sensible o reactiva: fórmulas para piel intolerante, sin perfume, o con filtros minerales.
  • Manchas o melasma: FPS 50+ con alta protección UVA, y si es posible con color, que suma protección frente a la luz visible.
  • Deporte o agua: fórmulas resistentes al agua y al sudor, en spray, bruma o stick para reaplicar fácil.
  • Niños: productos pediátricos, mejor con filtros minerales y resistentes al agua.

Formatos

Cremas y leches. Las más fáciles de dosificar bien. Buenas para cuerpo y para pieles secas.

Fluidos y geles. Livianos, se absorben rápido y suelen ser los preferidos para la cara.

Sprays y brumas. Cómodos para el cuerpo y para reaplicar. Aplicá en cantidad generosa y esparcí con la mano para que no queden zonas sin cubrir. No los apliques directo en la cara: poné el producto en la mano primero.

Sticks y compactos. Prácticos para zonas chicas como labios, nariz, orejas o para retocar sobre el maquillaje.

Cómo aplicarlo bien

  • Aplicalo 15 a 30 minutos antes de salir al sol.
  • Usá la cantidad completa: cerca de una cucharadita para cara y cuello.
  • No te olvides de orejas, nuca, empeines, manos y cuero cabelludo si tenés poco pelo.
  • Reaplicá cada dos horas y después del agua, el sudor o la toalla.
  • Protegé los labios con un stick con FPS.

Precauciones

  • Los bebés menores de 6 meses no deben exponerse al sol directo. Consultá con el pediatra antes de usar protector en ellos.
  • Si tenés alergia a algún filtro o ingrediente, revisá la lista de componentes.
  • Ante una mancha que cambia de forma, color o tamaño, consultá con un dermatólogo.
  • El protector no es una invitación a estar más horas al sol: combinalo con sombra, ropa, sombrero y lentes.

La información de esta guía es general y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.